Obra gráfica para ser impresa en papel artístico o canvas.
Nueva Colección
Padres oscuros
¿Qué ocurre cuando el amor es incapaz de salvar a quien debería proteger?
La tragedia griega imaginó nuestros vínculos antes que nosotros. Inventó un lenguaje para nombrar aquello que aún nos duele: los gestos que fallan, el amor que llega tarde, la herencia emocional que cada familia transmite sin saberlo. En estas siete escenas, los mitos se despejan de templos y dioses para volverse piel, sombra, respiración. Lo que permanece no es la épica, sino la fractura íntima entre padres e hijos: la herida que cruza generaciones.
Los personajes de esta serie —Midas, Medea, Layo, Edipo, Antígona, Agamenón, Orestes, Teseo— no aparecen como héroes ni monstruos, sino como figuras humanas arrastradas por el miedo, la culpa, el mandato o la pasión. Sus tragedias no son antiguas: son el subtexto emocional de lo que aún sucede en nuestras casas, en nuestras infancias, en nuestras memorias.
Near, not
NEAR, NOT explora el umbral entre dos presencias que se rozan sin tocarse: el rostro humano y el rostro escultórico. Ambos comparten forma, escala y frontalidad, pero pertenecen a órdenes distintos del tiempo y de la experiencia.
La piel —viva, porosa, vulnerable— se enfrenta a la piedra —erosionada, silenciosa, persistente— en una proximidad extrema que no busca fusión, sino tensión. No hay diálogo narrativo ni metáfora explícita: hay coexistencia.
Estas imágenes no hablan de identidad como reflejo, sino como fricción. El otro no confirma al yo: lo interroga. La cercanía no garantiza comunión.
El título introduce una negación decisiva: near, not. Cerca, pero no. Próximo, pero irreductible.
En esa distancia mínima habita la conciencia: la certeza de que lo humano solo se reconoce plenamente cuando acepta aquello con lo que nunca podrá confundirse.
Y la orquesta siguió tocando…
En Y la orquesta siguió tocando, la catástrofe no es un accidente ni un fondo espectacular: es el estado del mundo. La ciudad arde, colapsa, se descompone. Sin embargo, en medio de los escombros, los músicos permanecen. Afinan. Leen partituras. Sostienen la forma.
Esta colección no retrata la negación ingenua de la tragedia, sino una decisión consciente: la de preservar lo humano cuando todo invita a abandonarlo. Aquí no hay distracción ni ironía cínica; hay una resistencia silenciosa. La música no salva la ciudad, pero salva algo más frágil y más decisivo: la civilización como gesto.
Everything os ok, dear (trípticos del Apocalipsis)
El apocalipsis se desliza con la familiaridad de lo cotidiano. Las escenas muestran hogares, ventanas y espacios íntimos que conservan una aparente calma mientras el mundo exterior se descompone. En cada tríptico, la ironía del título funciona como una plegaria o un autoengaño: todo está bien, aunque nada lo esté. La serie propone una reflexión sobre la ceguera voluntaria ante el colapso, la estética del desastre y la belleza inquietante que emerge del desorden.
Novo Inferno
Inspirado en La Divina Comedia, Novo Inferno es una reinterpretación contemporánea del descenso de Dante: un viaje visual por los nuevos círculos del infierno que habitamos cada día.
Narcisismo, exceso, ambición, furia, virtud performativa, idolatría, susceptibilidad e indiferencia: los pecados se transforman, pero persisten. Aquí el fuego no arde; deslumbra. Los cuerpos no sufren; posan.
Cada imagen propone una alegoría de nuestra época: donde la fe se disfraza de consumo, la empatía se mide en reacciones y la calma final no es redención, sino anestesia.
Paisajes silenciosos
PAISAJES SILENCIOSOS es una colección nacida en un instante de recogimiento, cuando la mente busca refugio en imágenes que no existen en el mundo exterior, pero sí en el interior emocional. Estas obras no representan lugares reales: son escenarios imaginados donde la belleza ordena lo que la experiencia dispersa.
Cada imagen abre una ventana hacia una atmósfera suspendida. Un umbral entre arquitectura y naturaleza, entre lo construido y lo soñado, entre la quietud y el deseo de habitar un espacio sin ruido. Son paisajes donde el silencio no es ausencia, sino presencia serena.
Es una colección que traza la geografía de un estado emocional: la búsqueda de calma, la necesidad de un lugar donde descansar la mirada, donde la sensibilidad no sea excesiva, donde todo sea suave, contenido, habitable. PAISAJES SILENCIOSOS es, en esencia, un refugio visual: una forma de volver a uno mismo.
Flores que se abren en los sueños
Flores que se abren en los sueños es una serie nacida en el intervalo entre dos obras mayores: un respiro, un espacio donde la forma vuelve a brotar sin obligación, sin tema rector, sin mito que la sostenga. Aquí, las flores no representan la naturaleza; representan el instante en que la mente, todavía entreabierta, mezcla memorias, deseos, texturas y silencios.
Cada imagen es una flor imposible: tejida de humo, de pétalos que parecen piel, de minerales que recuerdan huesos, de ecos que se disuelven en la penumbra. Son flores que solo existen en la zona donde lo real pierde contorno y el sueño comienza a dibujar su propia lógica.
No son símbolos ni alegorías. Son apariciones.
Son flores que no existen. Flores que se abren en los sueños.
Venetian Rush
En Venetian Rush, la ciudad se convierte en un espejo saturado: una Venecia que aún brilla, pero cuyo brillo ya duele a los ojos. En estas imágenes, la multitud, el deseo y la magnificencia palaciega componen un mismo ciclo de esplendor que se desgasta en su propia repetición.
La belleza aquí no redime: se multiplica hasta volverse ruido. Como un carnaval perpetuo donde nadie recuerda ya por qué celebra, Venetian Rush captura el instante en que la fiesta deja de ser gozo y se transforma en inercia, en rito vacío, en espejo del exceso humano.
El oro, omnipresente, deja de ser símbolo de riqueza para convertirse en vestigio; la multitud, antes exaltación de vida, ahora anuncia su disolución.
La colección propone una lectura melancólica sobre el fin del esplendor: el momento en que el arte, la moda, el deseo y la multitud confluyen en una coreografía deslumbrante, pero sin alma.
Barrio
BARRIO es una memoria cromática. Una evocación de la ciudad de México —aunque podría ser cualquier ciudad mexicana— donde el color convive con el desgaste, el progreso con la obstinada quietud, la riqueza con la pobreza. Pero más allá de esas oposiciones, lo que persiste es un pulso común: ese espíritu vital, inquieto y contradictorio que define a las ciudades vivas.
Cada imagen es un fragmento de recuerdo, un eco de las calles, fachadas y objetos que conforman la identidad urbana. En Barrio, el deterioro no es decadencia sino textura del tiempo. Las paredes descascaradas, los autos viejos, los carteles desteñidos y los balcones habitados son signos de persistencia, testimonios de una belleza que no depende del orden sino de la memoria.
Ardor
Ardor es una historia del amor, pero no del amor como tema: del amor como principio de conocimiento.
Desde los mitos hasta la posguerra de las conciencias, desde la flauta de Eros hasta el susurro de Winston,
cada pareja que compone la serie encarna un modo distinto en que el ser humano se enfrenta al fuego.
El fuego aquí no destruye ni ilumina: revela. Revela las texturas del alma, la carne del pensamiento,
la manera en que el deseo se transforma en idea y la idea vuelve a arder en el cuerpo.
El recorrido de Ardor es el del fuego mismo: chispa, llama, brasa, humo, y al final, solo calor.
Un calor persistente, humano, que resiste el hielo del mundo.
Porque aun en el contexto más adverso, el amor encuentra su modo.
A veces arde. A veces apenas brilla. Pero siempre permanece.
Tamashii no Kintsugui
El ser humano atraviesa, una y otra vez, los territorios del dolor, la pérdida, la enfermedad, la vejez, la exclusión y la marginación. Cada una de esas experiencias deja una huella: una grieta visible o invisible, un trazo que no desaparece con el tiempo. Pero en esa huella también se aloja la prueba más alta de la vida: la resiliencia.
Tamashii no Kintsugi —el Kintsugi del alma— es un canto silencioso a esa resistencia. La serie no pretende denunciar ni conmover por el sufrimiento, sino exaltar la capacidad humana de recomponerse, de volver a unir sus fragmentos con una belleza nueva. No es un manifiesto ideológico ni una proclama política: es un ejercicio de observación de la humanidad, en su lucha constante contra lo que la hiere, la desgasta o la aparta.
Cada retrato se erige como un ícono de esa batalla callada. La enfermedad, la vejez, la exclusión y la marginación se revelan no como derrotas, sino como formas del desafío que el hombre enfrenta y sobrevive, conservando las marcas orgullosas de su tránsito por el mundo.
Las grietas doradas, inspiradas en la técnica japonesa del Kintsugi, no disimulan la fractura: la celebran. Son la metáfora de un alma que no se niega a sí misma, que asume su historia y la convierte en símbolo. Allí donde otros verían quebranto, esta obra busca la luz que se filtra entre las fisuras, esa belleza que sólo existe porque hubo herida.
Así, cada rostro se transforma en una superficie sagrada: un espejo donde la humanidad se reconoce entera, imperfecta y sublime.
Bottega, Ars et Memoria
En la penumbra del taller renacentista, entre mármoles, yesos y telas, el arte se piensa a sí mismo. Las escenas de ‘Bottega – Ars et Memoria’ no son simples reconstrucciones históricas, sino meditaciones visuales sobre la transmisión del saber y la fragilidad de la identidad artística. En ellas, maestro y discípulo, artista y modelo, obra y observador, intercambian silenciosamente sus roles. Nadie pertenece del todo a su papel: el escultor parece ser modelado por su propia estatua, el aprendiz observa y enseña a la vez, y la mirada del espectador completa el círculo invisible de la creación.
Wasserfraeun (Las mujeres del agua)
Wasserfrauen reúne once figuras femeninas vinculadas al agua, procedentes de tradiciones míticas, literarias y religiosas diversas. La colección propone un viaje por la pluralidad de arquetipos acuáticos, desde lo clásico grecolatino hasta lo medieval, lo romántico y lo popular, mostrando cómo el agua es símbolo universal de belleza, misterio, peligro y renacimiento.
Cada mujer encarna un aspecto diferente del agua: la seducción y el poder, la melancolía, la revelación espiritual o la protección maternal. En conjunto, forman un coro plural que dialoga a través de culturas y siglos.
Cartomante
Cartomante reúne un conjunto de retratos femeninos donde las cartas se vuelven máscara, espejo y oráculo. Entre encajes, tocados barrocos y gestos enigmáticos, las figuras encarnan el misterio de la adivinadora: aquella que oculta y revela, que juega con el azar y el destino. La serie condensa un universo simbólico de teatralidad y secreto, que dialoga con la pintura clásica y la estética contemporánea.
Desde aquí… memorias de viaje
Desde aquí… memorias de viaje” no es una colección de postales inventadas, sino un archivo imaginado de lugares reales. Cada imagen porta la extraña condición de una fotografía despojada de su contexto: sabemos que retrata algo verdadero, pero ignoramos quién estuvo allí, qué los llevó hasta ese sitio o qué mirada quedó atrapada en el papel.
Estas imágenes funcionan como testimonios vacíos y, al mismo tiempo, como monumentos a la fragilidad del recuerdo. No celebran el viaje en sí, sino la conciencia de que todo viaje —y toda existencia— se convierte en un eco apenas audible cuando ya nadie puede recordarlo.
Un viaje por el Mictlán
Esta serie recorre los nueve niveles del Mictlán, el inframundo de la tradición nahua, y también los otros destinos posibles de las almas: Tlalocan, Chichihualcuauhco y Omeyocan. En el mundo náhuatl, el camino al Mictlán dura años y exige atravesar regiones que despojan—del cuerpo, del calor, del nombre—hasta dejar al viajero en puro tránsito. Ese mismo proceso lo encarnas en el gesto visual: los marcos-tótem operan como dinteles, las texturas metálicas y líticas como señales de umbral, y la dirección del movimiento (correr, remar, escalar, volar, caer) compone una coreografía de vaciamiento. Aquí no hay morbo ni folklore; hay liturgia de la mirada.
Dípticos del desencuentro
Serie de dípticos en los que la tradición renacentista se reinterpreta como prisión. Un hombre y una mujer ocupan paneles verticales, inclinados hacia el otro, pero condenados al desencuentro por el límite del marco.
La solemnidad arquitectónica y los paisajes aéreos en segundo plano refuerzan el contraste entre la promesa de perspectiva y la realidad de la incomunicación. Una serie breve e intensa, donde la belleza pictórica encierra una verdad amarga: el amor puede mirarse a los ojos y, aun así, no alcanzarse jamás.
Lluvia & pasado
La serie recupera la atmósfera que Borges vislumbró al escribir que la lluvia es siempre algo que sucede en el pasado: una evocación, un recuerdo, un instante que ya ha quedado atrás en el momento mismo de ser vivido. Así, cada calle empedrada, cada farol encendido, cada muro desgastado por el tiempo es atravesado por la lluvia como un velo que difumina lo inmediato y lo transforma en memoria.
(descarga aquí el catálogo de esta colección)
Nuestra ambigua relación con los espejos
¿Tú crees en la neutralidad de los espejos? Yo no estoy seguro.
A veces el espejo devuelve más que un reflejo. Devuelve una posibilidad, una versión apenas distinta, inquietante en su sutileza. En “Nuestra ambigua relación con los espejos”, cada obra es un diálogo silencioso entre el retratado y su doble,donde lo que se altera no es la forma, sino la certeza de lo que vemos.
(descarga aquí el catálogo de esta colección)
Ilión
La Ilíada fue el primer libro importante que leí a los 11 años. Me causó tal impresión que durante un tiempo me costaba concentrarme en otra cosa. Es que la narración de la Guerra de Troya es rica en arquetipos, en historias entrelazadas con la coherencia que solo la mitología griega logra. Así, de aquella guerra probable o imaginaria, de aquella ciudad amurallada inexistente o arqueológicamente probada, queda un recuerdo perfecto. La Ilíada sigue siendo mi libro preferido.
(descarga aquí el catálogo de esta colección)
Metamorphosis
Un equilibrio entre lo orgánico, lo mineral, lo humano y lo roto. Estos retratos tienen algo de reliquia antigua y algo de sueño vegetal. Diosas hecha de conchas, piedra y cicatriz, donde lo humano se vuelve fósil, y lo vegetal, herida que decora. La belleza no teme las grietas. Vive en ellas.
Todos nosotros somos como los personajes de estos retratos: un armado de grietas y durezas, de carne y pétalo. Todos enfrentamos la vida como podemos y en ese acto somos bellos.
(descarga aquí el catálogo de esta colección)
Trípticos del Edén Mexicano
Esta colección combina dos pasiones (y no por primera vez): el gusto por el formato del tríptico, que alcanzó su época de gloria en los siglos XV y XVI, especialmente en Flandes; y México. Toda cultura crea su edén y fabrica su infierno. Y el Edén mexicano lo imagino así, lleno de personajes improbables y coloridos. A ninguno de ellos los encontrarás caminando por la calle, pero estos personajes nacen de la impresión causada en mí por el color y la esencia de lo mexicano
¿Dónde va la gente cuando llueve?
Es el título de una canción de mi primera adolescencia que expresa el sentimiento de desorientación y desamparo que la lluvia parece generar en la ciudad. La lluvia que especialmente amo y espero, aquella que vuelve al mundo más íntimo y al cielo más cercano, genera nuevos paisajes. En este caso quise capturar, tal vez de manera algo exagerada, el toque humano en ese paisaje urbano.
Pasajeros nocturnos
El colectivo (omnibus urbano) en Buenos Aires, no solo es un medio de transporte ubicuo y eficaz: es una galería de personajes y, eventualmente, un portal a diferentes estados de conciencia. Especialmente de noche se convierte en un ámbito de claroscuros y misterios. Tal vez no todos los pasajeros nocturnos que nos rodean entonces existan en nuestra dimensión. Podrían ser personajes de nuestros sueños o, nosotros mismos, ser un sueño de los otros.
Deberíamos apartarnos conscientemente de tanto discurso que desacredita la soledad. No siempre es un padecimiento, sino que es una condición natural, que transitamos a diario por lo menos una vez, a menos que lo evitemos con mucho cuidado. Determinados viajes en los que estamos en contacto con la observación pura y la intimidad de nuestro pensamiento, le dan un sentido superior a la soledad.
Retratos obsesivos
Hay una presencia fantasmal en determinados documentos de impreciso origen, con personas, ideas, misterios. Pruebas de que existió un pasado que tiene potencia evocadora, aunque no se comprenda exactamente su mensaje.
En esta pequeña colección trato de evocar esas supervivencias documentales donde arte, ciencia y diarios de viaje se mezclaban. La arqueología cotidiana donde memoria y materia se encuentran.
México: Retrato de Familia
Al poco tiempo de llegar a México, hace casi 20 años, me dijeron: «no hay un México, sino muchos Méxicos». Realidad comprobable casi en cualquier lugar, pero especialmente variopinta en el caso de este país mágico y profundo. En este tiempo yo también formé «mi México» en la imaginación y en mis imágenes dedicadas especialmente. No existe ninguno de estos personajes: son esencias, arquetipos, reflejos de la realidad en mi inconsciente.
NEKO (gato japonés)
Los gatos llegaron a Japón desde China en el siglo VI, inicialmente como protectores de textos sagrados budistas contra roedores. Esta función práctica evolucionó hacia una veneración cultural, donde coexistieron como símbolos de fortuna (maneki-neko) y seres sobrenaturales temidos. Los yokai felinos, como el bakeneko (gato transformista) y el nekomata (gato demoníaco de dos colas), encarnaban la ambigüedad entre lo benévolo y lo siniestro. Esta dualidad nutrió el imaginario de artistas, especialmente durante el período Edo (1603-1868), cuando la urbanización multiplicó la convivencia con felinos. Esta colección es un homenaje a los gatos, que amo, y a los grandes maestros japoneses que los inmortalizaron
Escaleras barrocas
Con mi particular obsesión con el Barroco y sus desbordes, a los que considero su destino como estilo (el colapso de una explosión), vuelvo al tema de las escaleras concurridas. Allí, por la ropa, parecería que los convoca la fiesta, sin embargo, hay en sus gestos y desplazamiento una inquietud, un «algo más» que cada uno podrá imaginar.
Lo cierto es que en este aparente realismo, es el mundo de los sueños el que interviene.
Femmes fatales
Bellas, peligrosas, trágicas, así son determinados personajes femeninos de la mitología, la historia y la literatura (aquí se confunden los límites), que se se convirtieron en arquetipos del lado oscuro de la femineidad. ¿Un reflejo antiguo del miedo masculino? ¿la tipificación de historias reales? ¿una herramienta del poder? Las interpretaciones son múltiples y no necesariamente contradictorias: las mujeres fatales existen en nuestra imaginación y en la realidad, más allá de nuestra interpretación contemporánea. La finalidad de esta colección es tratar de reflejar una historia y un carácter, a través de una expresión, sin palabras.
Pesadillas personales
En mis pesadillas, como en mi vida, hay muy poca gente conocida.
Juntos vivimos situaciones arquetípicas nada grandilocuentes: no hay sitios a Troya ni caídas del cielo, tan solo historias muy pequeñas.
En ellas, algo se me niega, algo pierdo o algo se retrasa. En una época soñaba mi retorno a la secundaria, ya mayor, donde mis compañeros me recordaban que había perdido demasiadas clases como para entender lo que el profesor estaba dictando. Ahora pierdo colectivos, llego tarde a eventos, alguien me rechaza.
Me despierto con la sensación de que vuelvo de un viaje fatigoso, rutinario y frustrante.
Mis pesadillas son un purgatorio que tal vez merezca, por eso la vigilia tiene algo, un esbozo, de paraíso.
Los amores de Zeus
El rey de los dioses griegos era un amante inquieto, que no distinguía entre diosas y mortales, entre hombres y mujeres, entre hermanas y conocidas. A pesar de que su voluntad era indiscutible, no todas las conquistas fueron sencillas. En casos extremos se transfiguró en distintos animales, desde una hormiga hasta un todo, o en un seres humano mortal e incluso otros dioses. Esta particular combinación de bella y bestia, que hoy nos parece surrealista, es el motivo de esta serie.
El Apocalipsis de San Juan
Los datos históricos de este libro normalmente se olvidan, ya que el Apocalipsis (Revelación en griego, por lo cual se lo conoce también como El Libro de las Revelaciones) se ha convertido en la gran guía imaginaria del fin del mundo en la civilización occidental. Fue escrito alrededor del año 95 en su exilio en la isla de Patmos por el discípulo San Juan el apóstol, cuando ya contaba 90 años de edad y se acercaba al final el poder de Domiciano, emperador. El propósito de este libro ha sido, presumiblemente, acercar un mensaje de fe y esperanza a las comunidades cristianas perseguidas por Roma. Pero se ha eternizado por la descripción de una visión donde se le muestra a Juan el final de los tiempos previos a la segunda venida de Jesucristo. Su descripción es tan vívida e imaginativa, que merece tener un lugar preponderante en la escritura fantástica, además de su naturaleza religiosa para los cristianos. Esta compleja simbología y el desafío que implica tratar de plasmarla en imágenes, ha inspirado este intento.
Recuerdos de un niño de los ´60
Este es un trabajo autobiográfico, impreciso como son los recuerdos. Las fotos de mi infancia están en diapositivas, reunidas quién sabe donde, un soporte tan precario como cualquier otro. Pero las imágenes aún me persiguen en sueños.
técnica: mixta digital, impresión digital sobre papel sintético o canvas.
medida: 40×50 cm (disponible en otras medidas a pedido)
Dream interiors
Los interiores donde transcurren nuestros sueños no son un recuerdo, sino una revelación. Allí, la arquitectura se despoja de su lógica terrenal y responde a un orden secreto, dictado por la intuición más que por la razón. Cada imagen es un umbral a una dimensión donde los espacios sueñan con nosotros tanto como nosotros soñamos con ellos. Tal vez sea por eso que al observarlos sentimos que algo dentro de nosotros despierta.
técnica: Impresión digital sobre papel sintético o canvas.
medida: 70×39 cm (disponible en otras medidas a pedido)
Reflejos & Refracciones
..Y por un instante, la luz da vida a lo que no existe y el universo muestra algunos de sus infinitos y precarios matices. Los reflejos y refracciones son los efectos de la luz que juega en nuestra mente y muestra paisajes imaginarios, aunque evidentes: están allí frente a nosotros. Pero son una ilusión. La idea de esta colección es aprovechar el efecto mágico de la luz en las vitrinas comerciales de las grandes ciudades, donde por un momento el tráfico humano y la presencia inanimada de los maniquíes participan, en un abrir y cerrar de ojos, de una nueva realidad.
técnica: Impresión digital sobre papel sintético o canvas.
medida: 70×39 cm (disponible en otras medidas a pedido)
Everything is ok, dear…
En la quietud del hogar, el mundo exterior se hace ilusorio. Tal vez estas imágenes se originaron en mi mente durante la pandemia, donde la sensación de encierro y, a la vez, de fortaleza nos cambiaron la vida a todos. Pero tal vez deba irme mucho más atrás, a una infantil desconfianza del afuera y sus amenazas. Lo cierto es que me recuerdo a menudo «todo está bien», aquí, en la intimidad.
técnica: mixta digital, impresión digital sobre papel sintético o canvas.
medida: 65×110 cm (disponible en otras medidas a pedido)
Los solos
Una clase. Una condición. Un estado, del que todos participamos eventualmente o de manera permanente. Por accidente o por elección. La vida contemporánea tolera mal la soledad: el consumo se dispara en comunidad. Relega al campo de las afectaciones psicológicas lo que en otra época podía ser una elección filosófica. Sin embargo, y como consecuencia de una vida incomprensible, los solos cada día son más. Esta colección busca descubrir lo invisible que los rodea, lo que ven, lo que escuchan, lo que imaginan. Una elaboración caprichosa a partir de su mirada. Y de la mía.
técnica: mixta digital, impresión digital sobre papel sintético o canvas.
medida: 80×53 cm (disponible en otras medidas a pedido)
Colapso Barroco
Así como el Clasicismo puede caer en el tedio, el Barroco, sin dudas, está destinado al colapso. Un arte que nació para deslumbrar, exuberante y propagandístico, que fuerza tanto a la materia como a la ilusión y se expande… hasta explotar. Esta colección refleja mi mirada caprichosa sobre un Barroco colapsado, no como tragedia, sino como posibilidad interna, como su otro yo. El derrumbe no es el fin, sino la culminación de un diálogo que el Barroco siempre sostuvo consigo mismo: la tensión entre lo eterno y lo fugaz, entre el exceso y su propia fragilidad. Esta es la paradoja que me guía: el colapso no traiciona al Barroco, lo revela. Porque en su caída, como en su apogeo, hay teatro, hay drama, hay vida.
técnica: mixta digital, impresión digital sobre canvas.
medida: 90×160 cm (disponible en otras medidas a pedido)
Exvotos revisitados
Seguramente los has visto en las entradas de algunas iglesias. Es imposible no ceder ante su encanto ingenuo y un humor no siempre involuntario. Son verdaderas piezas de surrealismo religioso. Los exvotos, de antiquísima tradición, alcanzaron una altura épica en el arte popular mexicano. Se presume su origen en la antigua Mesopotamia, se extendieron por Europa y a México llegaron con los españoles en el S.XVI. El Cristianismo, más allá de las objeciones sobre el “paganismo” de esta costumbre, los terminó aceptando como forma de religiosidad popular. Son pequeñas pinturas sobre metal o madera, efectuadas por anónimos que ni siquiera fungen de artistas, donde se agradece a una divinidad (generalmente la Virgen o un Santo) por milagrosas intervenciones, a menudo en situaciones desopilantes e inverosímiles.
En mi serie, los textos son reales, extraídos de exvotos conservados en museos populares. Las imágenes, una nueva versión mía, una vuelta de tuerca contemporánea.
técnica: Mixta digital, impresión digital sobre papel sintético.
medida: 70×47 cm (disponible en otras medidas a pedido)
Monstruos
«Los monstruos más terribles son los que se esconden en nuestras almas». Edgar Allan Poe.
El inconsciente no es un lugar seguro. Allí residen los traumas, los recuerdos reprimidos, los rostros que olvidamos en el día y nos acechan de noche. Allí nacen y viven los monstruos. Los guardianes de lo que nos aterra enfrentar, los portadores de verdades incómodas. Cada generación crea sus propios monstruos, pero la esencia es la misma: algunos nacen en la infancia, cuando el miedo a la oscuridad es un abismo sin fondo; otros aparecen en la adultez, cuando comprendemos que el verdadero horror no son las sombras en la pared, sino el vacío de la existencia, la certeza de la muerte. Podemos darles forma para limitarlos, para restarles poder. Pero nunca desaparecen del todo. Siempre hay un rincón oscuro en el alma donde siguen respirando, esperando el momento de atacar. ¿Qué sería de nosotros sin nuestros monstruos? Tal vez sean ellos quienes nos mantienen despiertos, quienes nos recuerdan que seguimos vivos, que seguimos temiendo, que seguimos soñando.
técnica: Mixta digital, impresión digital sobre papel sintético o canvas.
medida: 100×77 cm (disponible en otras medidas a pedido)
Mujeres mexicanas (Trípticos)
La serie “mexican graffitti” no es nueva, aunque es reciente. En esta serie me dediqué a explorar una de sus ramificaciones: los trípticos dedicados a homenajear a la mujer mexicana. La de ayer, la de hoy, la de siempre. La indígena, la catrina (símbolo de la rica tradición mestiza), la contemporánea.
El tríptico, como formato pictórico, tiene su origen en la Antigüedad tardía (siglo IV) a partir de los íconos plegables devocionales de los bizantinos. Durante el arte medieval y renacentista se hizo presente como retablo en la iglesias y fue desapareciendo a lo largo del S.XVII. Me interesa como recurso narrativo y como forma de realce de los términos de una tríada, figura arquetípica tan presente en nuestra imaginación.
técnica: Mixta digital, impresión digital sobre papel sintético o canvas.
medida: 3 paneles 80 cm alto (disponible en otras medidas a pedido)
Erótica Bíblica
La Biblia no está exenta de pasiones, amorosas o violentas. Hasta se podría considerar, si forzamos un poco el argumento, que allí se encuentra el origen de algunas ideas sobre el amor y el sexo que arraigaron fuertemente en la civilización occidental. Desde Adán y Eva y su pecado una y otra vez interpretado, hasta la poesía amorosa del Cantar de los Cantares, todo está allí. Hay que saber encontrarlo.
Las seis esposas de Enrique VIII
Más allá de la anécdota del rey inconstante que creó una religión para solucionar sus problemas de alcoba, las seis esposas aparecieron en mi nómina de personajes a investigar cuando Rick Wakeman compuso su memorable disco a principios de los ´70. Aquí se trata de seis retratos en un estilo deliberadamente antiguo, aunque no exactamente de la época, buscando reproducir los rasgos de cada una que describen los testigos de la época, e intentando captar su psicología particular.
Arcángeles
Dentro de la iconografía religiosa, el tema de los arcángeles es particularmente curioso. En principio porque las tres religiones del Libro (Judaísmo, Cristianismo e Islam) reconocen su existencia, pero no están de acuerdo en su número y nombres. Se reconocen normalmente siete arcángeles, pero considerando las diferencias de reconocimiento, la lista puede estirarse hasta el doble. Para los creyentes son mensajeros con poderes supremos y específicos, a los que puede convocarse desde la oración o con el manejo de los símbolos, colores y lenguaje críptico a los que se accede con cierta información oculta.
Escaleras
Me atrae el barroco, es un hecho.Más de lo que hubiera reconocido. La exageración, la tensión dramática, la convivencia de lo sagrado y lo profano, el esplendor y la caída. También, como las ventanas, me atraen las escaleras. Jugando con la idea, se produjo esta reunión de una muchedumbre en torno a escaleras palaciegas, donde en los gestos y las miradas se cuentan historias, que tú puedes imaginar a tu gusto.
técnica: mixta digital, impresión digital sobre canvas.
medida: 3 paneles de 52×160 cm (disponible en otras medidas a pedido)
La Dolce Vita
El concepto del éxito es tan limitado en nuestra época, que hace que todos los fracasos se parezcan demasiado. La felicidad, galardón del éxito, también esta tabulada y tipificada. Se encuentra en paraísos artificiales, consagrados por la publicidad e intercambiables con dinero, y dura poco. La felicidad se confunde con la diversión. La Dolce Vita es una mirada atenta, no crítica; o sí, un poco, al mundo de las sensaciones que habitualmente se asocia con la felicidad.
técnica: mixta digital, impresión digital sobre papel sintético o canvas.
medida: 80×53 cm (disponible en otras medidas a pedido)
Water Games
Somos agua y, a la vez, no podemos sobrevivir en ella. Esta colección explora la sensación de estar inmerso en algo más grande que uno mismo, algo que a la vez te protege y te asfixia. De un juego entre la atracción y el temor, la serenidad y la amenaza. Prepárate para sumergirte en un mundo de texturas, de emociones a flor de piel, de miradas sin palabras. Aquí, el agua no solo es agua, es un espejo, una prisión, una liberación. Déjate llevar por la corriente, y descubre lo que se esconde tras la superficie.
técnica: mixta digital, impresión digital sobre papel sintético o canvas.
medida: 70×39 cm (disponible en otras medidas a pedido)




























































































































































































































































































































































































































































































































































